10 ejercicios de pase y recepción para niños

Los ejercicios de pase y recepción para niños tienen más valor cuando el pase no se entrena como un gesto aislado. En el partido, el niño necesita mirar antes de recibir, colocarse para ver el balón y el espacio, orientar el primer contacto, decidir dónde jugar y volver a moverse después de pasar.

Por eso, en esta propuesta no basta con contar pases correctos. La pregunta importante es: ¿el pase y la recepción permiten realizar mejor la siguiente acción?

Este enfoque coincide con puntos de entrenamiento documentados por FIFA Training Centre, como el escaneo previo, la postura corporal abierta, el peso adecuado del pase y un primer toque que aleje el balón de la presión. FIFA también propone modificar dificultad, espacio y condiciones de las tareas según el nivel de los jugadores.

La evidencia sobre aprendizaje perceptivo y motor en fútbol también invita a combinar momentos de práctica relativamente sencilla con situaciones en las que el jugador tenga que percibir compañeros, rivales y espacios. Eso no significa que un método sea siempre superior a otro: la investigación disponible muestra resultados prometedores, pero también diferencias entre los estudios.

Los diez ejercicios siguientes son propuestas originales de EntrenamientosDeportivos.com, construidas a partir de esos principios. No son sesiones copiadas de FIFA, UEFA ni de academias profesionales.

Antes de empezar: observa la secuencia completa, no solo el golpeo

Cuando un niño recibe un pase, observa seis acciones enlazadas:

mirar → perfilarse → recibir → orientar → pasar → volver a ofrecer apoyo.

Un pase técnicamente correcto puede ser poco útil si obliga al compañero a detenerse, lo deja de espaldas o lo conduce directamente hacia un defensor. De la misma forma, una recepción limpia pierde valor si el jugador no había observado qué podía hacer después.

Por eso los ejercicios están ordenados desde situaciones con poca presión hasta tareas con oposición y juego real. La dificultad se aumenta modificando principalmente una variable cada vez: espacio, presión, distancia, número de apoyos o destino del pase.

Si buscas trabajar específicamente el gesto del pase con más variedad de tareas, puedes complementar este contenido con 15 ejercicios de pase para niños. Aquí el foco es diferente: pase y recepción como una misma acción de juego.

Del primer contacto al movimiento: 3 tareas para construir una recepción útil

1. La puerta de salida

Objetivo: recibir orientando el balón hacia un espacio libre en lugar de detenerlo debajo del cuerpo.

ElementoOrganización
Jugadores2 por grupo
Material1 balón y 4 conos
Espacio6-10 m entre jugadores
Duración4-6 minutos
NivelInicial

Coloca al receptor frente al pasador y crea dos pequeñas puertas con conos, una a cada lado del receptor.

El pasador envía el balón raso. Antes de que llegue, se desplaza ligeramente hacia uno de los lados. El receptor debe observar ese movimiento y orientar su primer contacto hacia la puerta contraria, alejándose de la posible presión.

Después conduce uno o dos metros, gira y realiza el siguiente pase.

Aquí no buscamos que el niño memorice “controla siempre con este pie”. Buscamos que empiece a relacionar lo que ve con hacia dónde controla.

Observa: si espera completamente de frente al balón, si el primer toque queda debajo de sus pies o si consigue recibir ya preparado para la siguiente acción.

Si falla: ensancha las puertas y ralentiza el pase. No añadas oposición todavía.

Para progresar: el pasador puede acercarse después de soltar el balón simulando una presión suave.

En partido aparece cuando: un jugador recibe, nota presión por un lado y usa el primer toque para salir por el otro.

2. El triángulo que cambia

Objetivo: pasar, moverse y crear un nuevo ángulo de recepción.

Jugadores: 3.
Material: 1 balón y 4 conos.
Espacio: cuadrado de unos 10 × 10 m.
Duración: 5-7 minutos.

Tres jugadores ocupan tres esquinas del cuadrado y una esquina queda libre.

Después de pasar, el jugador no puede quedarse mirando la pelota: debe desplazarse hacia la esquina vacía. Con cada pase cambia la forma del triángulo.

El receptor debe ajustar continuamente su posición para conservar dos cosas: una línea clara con el balón y una posible salida para la siguiente acción.

Evita convertirlo en una coreografía de “paso y corro al cono”. Pregunta de vez en cuando:

“¿Dónde puedes colocarte para que tu compañero te vea y tú puedas jugar hacia otro lado?”

Si falla: agranda el cuadrado y permite todos los toques necesarios.

Para progresar: introduce un defensor pasivo en el centro que solo pueda interceptar, sin perseguir al poseedor.

En partido aparece cuando: el jugador pasa y, en lugar de quedarse quieto, vuelve a crear una opción de apoyo.

3. El semáforo de hombro

Objetivo: crear el hábito de mirar antes de recibir.

ElementoOrganización
Jugadores3
Material1 balón y 3 conos de distinto color
Espacio8-10 m
Duración4-5 minutos
NivelInicial/intermedio

A pasa hacia B. C se coloca unos metros detrás de B con tres conos de colores.

Instantes antes del pase, C muestra uno de ellos. B debe mirar por encima del hombro antes de recibir e identificar el color.

Al principio, el color solo sirve para comprobar que realmente miró. Después puedes asociar una acción sencilla: por ejemplo, rojo = orientar a la izquierda y azul = orientar a la derecha.

No mantengas demasiado tiempo esta señal artificial. En la progresión útil, quita los colores: C se desplaza hacia la izquierda o derecha y B debe recibir alejándose de él.

Así el ejercicio pasa de una señal sencilla a información más parecida a la del juego.

Error observable: B mira el cono cuando el balón ya está en sus pies.

Corrección: pregunta: “¿Cuándo necesitas mirar para que esa información todavía te sirva?”

Diagrama recomendado: tres jugadores alineados, mostrando el momento exacto en que B gira la cabeza antes de que llegue el balón.

Una forma útil de trabajar con niños es modificar reglas, espacio y número de jugadores para facilitar que encuentren soluciones. Las preguntas cortas también pueden ayudar más que dirigir desde fuera cada movimiento: el entrenador orienta la atención, pero permite que el jugador observe y decida.

Ahora aparece el rival: 4 ejercicios para decidir dónde y cuándo pasar

4. Sal de la sombra

Objetivo: enseñar al jugador sin balón a generar una línea de pase visible.

Jugadores: 4: tres atacantes y un defensor.
Espacio: aproximadamente 12 × 12 m.
Duración: 5-7 minutos.

Los tres atacantes conservan la posesión mientras un defensor intenta interceptar.

La diferencia respecto a un rondo convencional está en el foco. No cuentes veinte pases ni obligues a jugar a un toque. El objetivo es que los receptores reconozcan cuándo están escondidos detrás del defensor.

Cuando un jugador queda tapado, debe desplazarse lateralmente hasta crear una ventana clara entre balón y receptor.

Detén solo cuando el mismo problema se repita varias veces y pregunta:

“Si tu compañero no puede verte, ¿qué pequeño movimiento puede abrir la línea de pase?”

A menudo bastan uno o dos pasos.

Si el defensor roba continuamente: aumenta el espacio.

Si nunca consigue acercarse al balón: reduce ligeramente el espacio o cambia a 3v2.

Para profundizar en formatos específicos de posesión puedes utilizar nuestra sección de juegos y rondos de fútbol, sin convertir esta tarea en una guía completa sobre rondos.

5. Dos salidas, una decisión

Objetivo: distinguir cuándo pasar al pie y cuándo jugar al espacio.

Crea un corredor de unos 12 × 8 metros con dos puertas de conos en el fondo.

Juegan 2 atacantes contra 1 defensor. El poseedor avanza y su compañero puede ofrecer un apoyo cercano o atacar una de las puertas.

El punto se consigue cuando el segundo atacante recibe controladamente después de que el balón haya superado al defensor.

No indiques antes de empezar qué solución deben utilizar.

Si el defensor protege la profundidad, puede aparecer un pase corto. Si salta hacia el poseedor, puede abrirse espacio detrás. El ejercicio funciona cuando el jugador empieza a mirar al defensor antes de decidir.

Error frecuente: pasar al cuerpo de un compañero que ya está acelerando.

En lugar de decir “pásala más adelante”, pregunta:

“¿Dónde necesita encontrar el balón tu compañero para poder seguir corriendo?”

Regresión: defensor semiactivo.

Progresión: una vez superado, el defensor puede perseguir y tratar de recuperar.

En partido aparece cuando: un jugador decide entre apoyar al pie o alimentar un desmarque.

6. La puerta que queda libre

Objetivo: levantar la cabeza, encontrar nuevas líneas y combinar pase con recepción orientada.

Jugadores: 6-10.
Formato: 3v3, 4v4 o 5v5.
Espacio: aproximadamente 20 × 25 m.
Material: balón, petos y 8-12 conos.

Distribuye cuatro o cinco pequeñas puertas de conos por el terreno.

Se consigue un punto cuando un jugador pasa el balón por una puerta y un compañero lo recibe al otro lado manteniendo la posesión.

Añade una particularidad: no se puede puntuar dos veces seguidas en la misma puerta.

Así, después de completar una acción, todos deben volver a explorar el espacio en lugar de repetir el mismo patrón.

El objetivo no es acumular pases. Es encontrar una relación entre pasador, receptor, puerta libre y posición de los rivales.

Si aparecen demasiadas pérdidas: abre las puertas o aumenta el campo.

Si resulta demasiado fácil: reduce únicamente el ancho de las puertas, sin añadir además límites de toques y más defensores al mismo tiempo.

Diagrama recomendado: campo con cinco puertas distribuidas de forma irregular y dos posibles líneas de pase, una bloqueada y otra libre.

En partido aparece cuando: el jugador levanta la mirada, descarta una opción cerrada y conecta con otra mejor situada.

7. De una zona a la otra

Objetivo: recibir perfilado y encontrar el momento para superar una línea de presión.

Divide un rectángulo largo en tres zonas.

Dos jugadores se sitúan en cada extremo y dos defensores ocupan la zona central. El equipo de un extremo debe circular el balón hasta encontrar la posibilidad de conectar con los jugadores situados al otro lado.

Los defensores pueden desplazarse lateralmente dentro de su zona e interceptar.

No premies cualquier balón lanzado al otro extremo. Para que el punto sea válido, el receptor debe conseguir controlar el pase y mantener la acción viva.

El pasador empieza a comprender que no todos los huecos son realmente utilizables; el receptor aprende que su posición y orientación también determinan si el pase puede progresar.

Pregunta útil: “¿Qué tuvo que ocurrir con los defensores antes de que apareciera el hueco?”

Regresión: ensancha la zona central.

Progresión: permite que un defensor abandone el centro después de realizado el pase para presionar al receptor.

Diagrama recomendado: tres franjas con los dos defensores centrales y una línea de pase que atraviesa el espacio que se abre entre ambos.

En partido aparece cuando: el equipo mueve al rival antes de intentar un pase que supere una línea.

Del ejercicio al partido: 3 tareas para comprobar si la conducta aparece con oposición

8. Carrera de ventaja

Objetivo: coordinar el momento del pase con el movimiento del receptor.

Juega un 4v4 o 5v5 en un espacio de aproximadamente 30 × 20 metros. Marca una zona de cinco metros en cada fondo.

No hay portería. Se marca cuando un jugador recibe dentro de la zona final rival después de entrar desde el campo principal.

El receptor no puede quedarse esperando dentro.

Esta sencilla condición obliga al pasador a reconocer la carrera y ajustar dirección y fuerza. También obliga al receptor a elegir cuándo acelerar.

Error frecuente: el pase va exactamente hacia donde está el compañero y lo obliga a frenar.

Pregunta: “¿Puedes enviarle el balón hacia donde va, en vez de hacia donde estaba?”

Si hay pocas acciones exitosas: aumenta la profundidad de las zonas finales.

Si los niños empiezan a lanzar pases sin mirar: reduce ligeramente la longitud del campo para que las combinaciones cortas vuelvan a tener sentido.

En partido aparece cuando: un jugador aprovecha el espacio delante de un compañero que se desmarca.

9. Robo y salida segura

Objetivo: utilizar el primer pase después de recuperar el balón para salir de la presión.

Jugadores: 8-12.
Formato recomendado: 4v4 o 5v5.
Material: petos, conos y dos puertas laterales.

Juega una posesión direccional con una puerta en cada lateral.

Cuando un equipo recupera el balón, puede conseguir un punto si logra conectar uno de sus primeros pases con un compañero que recibe orientado hacia una de las puertas de salida.

No obligues a completar una cantidad fija de pases ni impongas cinco segundos en jugadores principiantes. Lo importante es provocar una pregunta real:

“Acabamos de recuperar. ¿Dónde está nuestra salida?”

Si el poseedor no encuentra una línea segura, conservar temporalmente el balón también puede ser una decisión válida. El pase no debe convertirse en una obligación aunque no exista receptor disponible.

Si todos despejan de inmediato: introduce un comodín exterior para ofrecer una salida evidente.

Si recuperan y salen sin ninguna dificultad: elimina el comodín o reduce ligeramente el espacio.

Diagrama recomendado: instante de recuperación con tres opciones señaladas: apoyo corto, pase lateral de salida y línea bloqueada.

En partido aparece cuando: tras recuperar la pelota, el jugador levanta la cabeza antes de regalar la posesión con un envío precipitado.

10. Partido de recepción útil

Este último ejercicio sirve para comprobar si lo trabajado aparece cuando los jugadores vuelven a jugar.

Disputa un 4v4 o 5v5 con porterías y mantén las reglas normales.

Durante la primera parte, concede un punto adicional cuando se produce una secuencia clara en la que:

el jugador mira antes de recibir, orienta su control fuera de la presión y consigue conectar la siguiente acción manteniendo la posesión.

No interrumpas cada jugada para explicarlo.

Después de unos minutos, retira el punto adicional y deja jugar normalmente.

Ahí aparece la información más valiosa para el entrenador: si los jugadores continúan mirando, perfilándose, orientando el primer toque y moviéndose después del pase sin que la regla los obligue, existe una señal práctica de que el comportamiento empieza a trasladarse al juego.

No significa que una sesión haya garantizado aprendizaje permanente. La transferencia debe seguir observándose posteriormente en juegos y partidos.

Si el ejercicio se rompe, cambia la tarea antes de dar un discurso

Cuando los niños pierden continuamente el balón, la primera solución no debería ser detenerlos cinco minutos para explicar nuevamente toda la técnica.

Modifica primero el entorno.

Lo que observasCambia primeroPor qué
Apenas consiguen recibirAumenta el espacioTendrán más tiempo para percibir y controlar
El defensor roba constantementeAñade un apoyo o comodínAparecen líneas de pase más accesibles
Todo resulta demasiado fácilReduce ligeramente espacio o aumenta oposiciónObliga a decidir antes
Controlan siempre debajo del cuerpoCrea una salida lateralDa un destino al primer toque
Nadie se mueve después de pasarPuntúa una acción posterior al paseHace necesario volver a ofrecer apoyo
Se esconden detrás del rivalAmplía el campo o marca referencias exterioresFacilita la creación de mejores ángulos
Juegan a uno o dos toques sin controlQuita el límiteEl número de toques debe responder al contexto, no ser una obligación automática

Limitar los toques puede ser útil cuando el grupo ya reconoce soluciones y el objetivo concreto exige acelerar la acción. Pero poner “máximo dos toques” por costumbre puede eliminar precisamente el tiempo que algunos niños necesitan para mirar, controlar y decidir.

Las progresiones deberían modificar pocas variables cada vez. Puedes ajustar distancia, espacio, presión, apoyos y reglas de forma gradual, en lugar de añadir varias dificultades al mismo tiempo.

¿Qué ejercicio elegir según el problema que ves?

Problema durante el juegoEmpieza por
El primer toque deja el balón debajo del cuerpo1. La puerta de salida
No miran antes de recibir3. El semáforo de hombro
El jugador pasa y se queda quieto2. El triángulo que cambia
Se esconden detrás del defensor4. Sal de la sombra
Siempre pasan al pie aunque haya espacio5. Dos salidas, una decisión
No levantan la cabeza para buscar otra opción6. La puerta que queda libre
No consiguen superar una línea de presión7. De una zona a la otra
El pase frena al compañero que corre8. Carrera de ventaja
Tras recuperar despejan sin mirar9. Robo y salida segura
Quieres comprobar la transferencia10. Partido de recepción útil

Esta forma de elegir una tarea suele ser más útil que preguntar simplemente cuál es “el mejor ejercicio”. Primero identifica qué conducta falta y después crea el problema adecuado para provocarla.

Cómo adaptar estos ejercicios a la edad y al nivel

Las edades sirven como orientación, no como una frontera rígida. Experiencia, coordinación, tamaño del grupo, balón utilizado y contexto pueden cambiar mucho la dificultad real de una tarea.

ContextoAdaptación recomendable
5-6 años o principiantesPocas reglas, distancias cortas, puertas grandes y oposición mínima. Prioriza recibir, jugar y volver a moverse.
7-8 añosIntroduce 2v1 y 3v1 sencillos, mucho espacio y decisiones visibles.
9-10 añosAñade escaneo, recepción perfilada, pase al espacio y oposición más activa.
11-12 años o nivel avanzadoReduce progresivamente espacio, utiliza tareas direccionales y añade presión temporal solo cuando tenga sentido.

FIFA Training Centre dispone además de contenidos específicos sobre control del balón para edades formativas y otros recursos dirigidos al fútbol infantil.

Para ampliar propuestas adaptadas a distintas categorías, también puedes consultar nuestros entrenamientos de fútbol por edades.

Con pocos jugadores, poco espacio o pocos balones también se puede trabajar bien

Lo que tienesOpción práctica
1 niño + entrenadorPuerta de salida; el entrenador actúa como pasador y presión visual
2 jugadoresPuerta de salida y variantes de pase-recepción en movimiento
3-6 jugadoresTriángulo que cambia, Semáforo, Sal de la sombra o 2v1
7-12 jugadoresPuertas libres, juego zonal, Carrera de ventaja o Robo y salida
Grupo grandeDivide en estaciones pequeñas; evita una única fila esperando
Pocos balonesPrioriza 3v1, 4v2 y juegos reducidos antes que filas individuales

Tener menos material no obliga a reducir la participación. El objetivo organizativo debe ser que la mayoría de los niños estén constantemente percibiendo, moviéndose, recibiendo o dando una opción al poseedor, no esperando su turno.

Una rúbrica de 30 segundos para saber si realmente están mejorando

No necesitas contar cien datos. Durante un juego reducido, observa cinco comportamientos.

IndicadorPregunta para el entrenador
Escaneo¿Mira alrededor antes de recibir?
Perfil corporal¿Puede ver balón y parte del campo hacia donde quiere jugar?
Primer toque¿Su control crea la siguiente acción o la bloquea?
Pase¿La fuerza y dirección ayudan al receptor?
Movimiento posterior¿Vuelve a ofrecer una opción después de pasar?

No busques que todos los comportamientos aparezcan perfectamente desde el primer día.

Lo importante es comprobar si empiezan a surgir sin tener que ordenar cada acción desde la banda. Cuando eso sucede, el ejercicio deja de ser simplemente una sucesión de pases y empieza a enseñar al niño a resolver situaciones de fútbol.

Para ampliar aspectos técnicos sin duplicar esta intención puedes consultar el área de técnica de fútbol.

Fuentes utilizadas

Los recursos oficiales y científicos sirven aquí como marco metodológico. La selección, organización, progresiones, regresiones, preguntas y diseño de los diez ejercicios son propuestas editoriales propias de EntrenamientosDeportivos.com.

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Ejercicios de Fútbol para Niños

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